Levantarse temprano – Día ocho hasta trece

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Estoy muy contento de haberlo logrado hasta ahora.
El lunes no logré levantarme temprano. El todo el fin de semana no dormí más de 5 horas en total por una tragedia que vivimos en la familia y consideré que era más importante que mi cuerpo se regenerara que levantarme temprano.
Y que un día no logre levantarme temprano no significa que no lo logre al siguiente. No es necesario tener sentimientos de culpabilidad. Pensar así también ha sido una de las claves para continuar con este hábito. Antes, el sentimiento de culpabilidad era un catalizador para darme por vencido prematuramente. Ahora ya no me presiono más y obtengo mejores resultados.

El evento de este fin de semana me hizo recordar lo frágil y fugaz que es la vida.

El pasado nos forma y debemos aprender de él pero no le debemos permitir nublarnos el futuro. Vivimos en el presente y no en el pasado ni en el futuro. Y no debemos malgastar nuestros pensamientos con preocupaciones sobre el futuro. Nadie conoce el futuro así que puede resultar tanto bueno como malo, ¿por qué solamente pensar que va a ser malo si de igual manera puede ser bueno? Mejor ni lo pienses. Vive tu presente.

 

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