¿El poder de los hábitos?

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Hoy amanecí muy cansado y con el propósito de quedarme más tiempo en la cama. De todos modos me vi obligado a levantarme para apagar la alarma. De una vez aproveché para ir al baño, prender el boiler y la cafetera.
Luego regresé a la cama. Pero después de 5 minutos me volví a levantar. No tenía caso. Solo me daba vueltas en la cama así que me levanté y bajé al gimnasio a hacer ejercicio … como todas las mañanas.

Pero lo realmente interesante fue de que hoy me ejercité con más ánimo, más ganas y mucha más energía.
Ya es la segunda vez que me sucede: mientras más cansado me siento al despertar, más energía tengo para hacer ejercicio, y no me cuesta más trabajo sobrepasar el punto de inercia que otras veces.

¿Será el “poder del hábito”? 

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